miércoles, 22 de febrero de 2017

POR QUÉ LOS ARGENTINOS CONMEMORAMOS EL 22 DE FEBRERO EL DIA DE LA ANTÁRTIDA?

Buenos Aires, 22 de febrero 2017



Hoy se cumplen 113 años de la presencia argentina en la Antártida en forma ininterrumpida. 

Nuestro país fue pionero en la Antártida, izando por primera vez nuestro Pabellón Nacional un 22 de febrero de 1904 en la Isla Orcadas, 



Pero este acontecimiento histórico, el cual pocos argentinos conocen y que prácticamente no se enseña en las escuelas, por conmemorarse la fecha durante el período de vacaciones de verano,  merece su difusión basada en los hechos históricos tal como sucedieron. 

Los argentinos debemos conocer por qué llevamos 113 años en forma ininterrumpida en la Antártida y quienes fueron los primeros argentinos pioneros en esas heladas latitudes y por qué motivos, en nuestro país, se estableció el 22 de febrero como el día de la Antártida.


Foto: Isla Laurie. Orcadas del Sur 1904. La foto pertenece al archivo de la Base Orcadas.


La historia antártica señala que los descubrimientos de las tierras antárticas fueron consecuencia del crecimiento rápido de la industria ballenera. 

Al escasear los  cetáceos en los mares polares del norte, las flotas balleneras se lanzaron en la búsqueda de nuevos horizontes para desarrollar sus actividades. Ésta fue una de las causas del descubrimiento de nuevas tierras en la periferia del casquete polar antártico, así el capitán Smith descubre las Islas Shetland del Sur en el año 1819. 

Lamentablemente los cetáceos en los mares polares del sur sufrieron similar devastación que en el norte, ya en el año 1821- 1822 el Capitán Powell menciona en su diario que en la isla Elefante había muy pocas focas, a raíz de la persecución de la que fueron objeto en años anteriores.


Los foqueros argentinos también recorrían esas latitudes; ya en las primeras décadas del siglo XIX buques argentinos surcaban las aguas australes en procura de pieles de pinnípedos. Así es que han quedado asentadas en los registros del año 1818 la solicitud de permiso para la caza de lobos marinos "en alguna de las islas que en la altura del Polo del Sud de este continente se hallan inhabitadas", solicitud que tuvo resolución favorable, según consta en el acta de la sesión consular del 25 de agosto de aquel año. 

También se tiene registros de otro foquero matriculado en Buenos Aires y bautizado Spiritu Santo, operaba en las Shetland del Sur y al parecer antes que los foqueros extranjeros. Hay un relato que ha sido rescatado de los archivos argentinos y producido por el piloto del buque foquero Hersilia y que cuenta lo siguiente:

"En 1818, Nathaniel Brown Palmer era el segundo a bordo del Brig Forquero "Hersilia", lo comandaba el capitán Sheffield, que iba a cazar focas en las cercanías del Cabo de Hornos. En el curso de ese viaje, Palmer fue dejado con un hombre en una de las islas Malvinas, para obtener provisiones, en tanto que el Brig iba a buscar las legendarias Aurora. Poco después de la partida del Brig, el Spiritu Santo, de Buenos Aires, llegó a la vista de la isla y el joven Palmer, supo que iba con destino a un lugar donde se encontraban millares de focas, pero que su capitán no quería divulgar. Tres días más tarde el Hersilia regresa y Palmer refiró el hecho a su capitán, aconsejándole segur al Spiritu Santo. El capitán del Sheffield, que tenía gran confianza en su segundo, lo escuchó y pocos días después descubrió las Shetalnd del Sur, desconocida por esta época. El Spiritu Santo estaba anclado allí  y su tripulación quedó no poco sorprendida al ver llegar al Brig; pero su admiración por la habilidad de Palmer fue tal, que ellos mismos contribuyeron al cargamento del Brig, que regresó a Stonington con diez mil pieles de las más hermosas".

Otro de los buques foqueros de Buenos Aires contemporáneo del Spiritu Santo era la polacra San Juan Napomuceno. Matriculada por su dueño Marcos Pagliano en Buenos Aires el 21 de octubre de 1817, hizo frecuentes viajes a "Patagonicas" con el capitán Pedro Nelson, trayendo cargamentos de cueros de lobos consignados a su dueño.


Unos pocos años más tarde, en 1821 se produce el  encuentro en el archipiélago de las Shetland del Sur de los capitanes Nathaniel Brown Palmer, esta vez al mando de un barco y sir Jorge Powill, inglés oriundo de Londres; quienes al no hallar suficientes focas y ballenas para faenar resuelven realizar una exploración hacia el este, en busca de nuevos horizontes para desarrollar sus actividades. Así fue como el día 6 de diciembre de 1821 llegaron al grupo de las islas Inaccesibles, situadas en el extremo oeste del archipiélago de las Orcadas. Powel, divisó tierras más hacia el este, por lo que continuó su viaje llegando hasta el extremo sudeste de la isla que hoy se conoce con el nombre de Coronation; donde realizó el primer desembarco. 

En ese lugar fue depositado un documento encerrado en una botella, documento que es un acta de toma de posesión de aquellas inhóspitas tierras. Dicho documento decía lo siguiente:

"En este lugar desembarcamos y tomamos posesión en nombre del rey Jorge IV, dejando esta nota que indica las particularidades de este descubrimiento e imaginando que esta tierra es la primera que se ha descubierto después de la coronación de nuestro soberano, la denominaré Coronation Isla..."


Simultáneamente con este desembarco y toma de posesión, el capitán Palmer, que se había alejado algunas millas más hacia el este, entraba en el estrecho de Lewthwaite y desembarcaba también en las costas de las islas que en la actualidad llevan su nombre.

Nueve semanas màs tarde de ambos descubrimientos, James Weddell, ignorando que las islas habían sido anteriormente visitadas las denomina "Sourth Orkeneys".

Diesciseis años más tarde el archipiélago sería visitado por el navegante francés Jules Sebastian Cesar Drumont DÚrville, que al frente de los buques LÁstolabe y Zelée realizaba un viaje de navegación circunpolar.

Las Islas Orcadas quedaron olvidadas durante un período de cincuenta y ocho años hasta que William S. Bruce las visitó con su buque Scotia y casi al mismo tiempo el capitán noruego Larsen llegaba a ese archipiélago con el objeto de obtener informes precisos sobre la importancia de las loberías desarrolladas por Drumont D¨Urville y estudiar a su vez las posibilidades de establecer allí una importante industria ballenera.

Luis Piedrabuena fue el marino argentino que desarrolló la actividad más intensa en las aguas australes; sus incursiones en los mares antárticos se iniciaron prácticamente en su infancia y se extendieron hasta 1852.  Siendo apenas un adolescente se embarcó en el ballenero  "John E Davison" en el cual recorrió las aguas antárticas durante 7 años. En una de sus comisiones, en la temporada de 1850- 1852 fue comisionado para transportar ganado ovino y bovino a las islas Malvinas y desde allí cazar lobos marinos y ballenas en aguas antárticas, cumpliendo con esa misión arroba a la latitud 68º S, en inmediaciones de la bahía Margarita (cercano a lo que hoy es la Base San Martín); los hielos cerraron su ruta, por lo que debió permanecer con su tripulación en el mayor aislamiento durante un mes; con su tripulación  debió permanecer en tierra, alimentándose de carne de foca, huevos y carne de pingüinos.


No podemos dejar de mencionar al Almirante Guillermo Brown, que en 1815, con sus buques, circunnavegó el cabo de Hornos hacia el oeste, siendo derivado por una tormenta hacia el sur, hasta los 65°; Brown deja constancia en su bitácora de haber presentido la presencia de tierras... “ya que el mar se torna muy benigno con un horizonte despejado y sereno y sin hielo, signo indicativo de no estar muy distante de tierra”..., se estaba refiriendo probablemente a las islas Shetland del Sur.


En las puertas del siglo XX, en Berlín, 1899, se celebra el VIII Congreso Internacional de Geografía, durante el cual se creó la Comisión Antártica Internacional, la cual aprobó una Recomendación, propiciando la exploración del mar antártico y la realización de diversos trabajos científicos: observaciones y estudios magnéticos, meteorológicos, geofísicos, oceanográficos, geológicos, biológicos, etc.

Siguiendo con este mandato, en 1901 se organiza la Expedición Antártica Internacional, de la que formaría parte Inglaterra con el buque Discovery, bajo las órdenes del capitán Scott; una expedición alemana a a bordo del Gauss, al mando de von Drygalski; una expedición sueca que lideraba el geólogo Dr. Otto C. Nordenskjöld, con el buque Antactic, la cual exploraría la parte sudeste de la Tierra de Graham, expedición de la que formó parte nuestro  Alferez de Marina José María Sobral y el cuarto grupo  lo conformaría la expedición francesa que con el buque polar Le Francaise, conduciría el Dr. Charcot.

Todas estas expediciones debían explorar los sectores del mar antártico que les fueron asignados, cumpliendo a la vez diversos trabajos científicos, observaciones magnéticas, meteorológicas, geofísicas, geológicas, levantamientos topográficos, estudios de la fauna y flora antárticas, oceonografía, etc.


A pedido del barón de Richthofen, quien había presidido el Congreso Internacional de Geografía, se le solicita al gobierno de nuestro país la instalación de una estación científica en la Isla de los Estados, así el pedido decía: 

"Se trataría ante todo que el gobierno argentino haga en la Isla de los Estados, los mismos trabajos meteorológicos y magnéticos que harán las expediciones (alemana y británica) y durante el mismo tiempo, es decir desde el mes de octubre de 1901 hasta el mes de abril de 1903. más o menos". Y continúa: "Habiendo el gobierno de la República Argentina demostrado siempre tener el mayor interés por las regiones del Polo Sur, la presidencia del Congreso arriba citado, espera que no negará su concurso a esta empresa internacional, de la cual se espera obtener resultados de la mayor importancia para la ciencia".

Respondiendo a este pedido, el 10 de octubre del año 1.900 el gabinete nacional, en acuerdo general de ministros, encomendó al Ministerio de Marina la construcción de un observatorio meteorológico y magnético en la Isla de los Estados. Esto se concretó, trasladando el faro establecido el 25 de mao de 1884 en el puerto de San Juan del Salvamento, en la misma isla pero a una mejor ubicación, la inauguración y puesta en funcionamiento se realizó el 1º de marzo de 1902. Operó en forma contínua hasta el 31 de diciembre de 1917. Su primer jefe fue el Teniente de Navío Horacio Ballvé.


Una quinta expedición se organizó en Escocia, la cual estaba bajo la dirección del capitán William S. Bruce, a quien asignaron su sector de exploración y trabajos científicos en la parte del casquete polar situada al sur del continente sudamericano. Esta expedición, con el buque Scotia, partió de Edimburgo el 2 de noviembre de 1902 y a ella se debe el origen del actual observatorio nacional de las islas Orcadas del Sur. 


En la Expedición Sueca al mando del Dr. Nordensjöld, llegó al Puerto de Buenos Aires en diciembre de 1901 a bordo del Antartic, un barco con historia en la navegación en aguas polares. Nordenskjöld solicitó apoyo al presidente Julio A. Roca para continuar hacia la Antártida con su expedición. 

Roca a su vez le solicitó que un argentino formara parte de su expedición y el seleccionado fue el Alférez de Marina José María Sobral y puso a disposición de la expedición la ayuda necesaria para el éxito de la misma. Así Sobral se convierte en el primer argentino que invernó en la Antártida. 



La idea de Nordenskjöld era permanecer durante un año tomando muestras, para lo cual eligió como lugar adecuado Cerro Nevado, situado al noreste de la Tierra de San Martín; al finalizar su año de invernada el Antartic los buscaría en marzo de 1903. Pero el Antártic queda aprisionado entre los hielos el 10 de enero de 1903, su tripulación quedó aislada en tres grupos y sin posibilidades de regreso. Nordenskjöld había indicado a las autoridades artenginas antes de partir del Puerto de Bs. As. que proyectaba regresar en marzo de 1903. Al pasar esa fecha y sin recibir noticias sobre la expedición la incertidumbre por la suerte de la expedición conmovió a los medios científicos de nuestro país y extranjeros, pero principalmente a la prensa argentina. 




Foto: Casa de Cerro Nevado 22 de febrero 2014 ©Cap Mario Künztler

Una carta pública del Dr. Francisco P. Moreno sintetizó la ansiedad de varios sectores e invocó el espíritu humanitario de nuestro país para justificar el operativo de rescate. Nuestro país no contaba con un buque apto para la navegación polar, por lo que se dispuso acondicionar alguno de la flota para intentar la búsqueda de los expedicionarios, entre los que se encontraba un argentino. 

Se escogió a la cañonera Uruguay para tal fin por lo que la acondicionó reforzando su casco para que pudiera resistir el embate de los témpanos, se cambió la arboladura, se la dotó de las máquinas del destructor Santa Fe, se cerraron la proa y la popa con los denominados lomos de ballena y sobre el puente se tendió un toldo protector. La cañonera Uruguay zarpó el 8 de octubre de 1903 rumbo a la Antártida en busca de la expedición sueca, era su comandante el Teniente de Navío Julián Irizar. 





Fotos: ©Proyecto Antártida Docentes Escobar, fotos legadas por la familia de Julián Irizar a este equipo docente y forma parte de la Muestra Fotográfica que exponemos en nuestras Jornadas de Disertación.


Otros países también se habían alistado para realizar el rescate, pero nuestra cercanía con el continente blanco quiso el destino que sea la Uruguay quien rescatara a los expedicionarios. Llegó el 4 de noviembre a avistar los primeros hielos al noroeste de las islas Shetland del Sur, el día 5 el vigía anunció que una espesa faja del pack cerraba el horizonte y la nave se veía forzada a buscar un paso entre el pack y la costa. El día 6 de noviembre recién se las aguas estuvieron libres de hielo y la nave se dirigió hacia la isla Seymour, la actual Base Marambio. Debido a que el hielo que luego encontraron era muy duro, Irízar dispuso que una comisión bajara a tierra; fueron los designados el Teniente  Flies y el médico del barco, quienes recorrieron en trineo la costa hallando un mensaje escrito en una madera a lo alto del palo que decía: "Jackson, 1899" y alguien más había agregado más recientemente "Sobral - Anderson, octubre de 1903". 

Los témpanos en movimiento obligaron a la Uruguay a levar anclas y navegar lentamente a lo largo de la costa durante 24 hs. mientras los hombres trataban de avistar una tienda o una cabaña, la cual identificaron a las cinco de la mañana: Irízar y Yalour bajaron en bote y se dirigieron al lugar encontrándose con los Bodman y Akerlund que estaban buscando huevos de pingüinos. Luego de un intercambio de saludos y abrazos, los cuatro hombres emprendieron rápidamente la marcha hacia la estación invernal de Cerro Nevado. Era el 8 de noviembre de 1903. Al anochecer y luego de cargar las valiosas colecciones de los expedicionarios, eligiéndolas entre sus pertenencias personales, la Uruguay se dirigió hacia la isla Paulet, donde se encontraba el resto de los suecos que se habían refugiado luego de que el Antártic quedara atrapado en los hielos. Posteriormente se dirigieron hacia bahía Esperanza para recoger las colecciones de los tres hombres que allí se habían refugiado durante nueve meses. Emprendieron el regreso previo paso por la isla de Año Nuevo donde Sobral desembarcó para verificar el instrumental magnético, operación que no se había podido realizar en el viaje de ida. En la isla de los Estados dejaron los perros groenlandeses, algunos de los cuales, luego fueron llevados por Charcot. El 22 de noviembre llegaron a Santa Cruz, donde Irízar telegrafió a Buenos Aires, "Puerto de Santa Cruz, noviembre 22 A.S.E. el señor ministro de Marina, Buenos Aires. La comisión de la Uruguay ha tenido completo éxito. He recalado hoy a este puerto accediendo a un pedido del doctor Nordenskjöld, que deseaba cuanto antes comunicarse telegráficamente con su país"


Foto: Sobral (izquierda) Otto Nordenskjöld Cerro Nevado 1903

El 30 de noviembre la Uruguay llegó al Río de la Plata y se procedió a ordenar y pintar la nave, entrando al puerto el 2 de diciembre, en medio del entusiamo general. Funcionarios del gobierno y destacadas personalidades esperaban a los viajeros. A su arribo y en el mismo apostadero Irízar recibió su ascenso a Capitán de Fragata, y los expedicionarios fueron llevados al Círculo de Oficiales de Marina, en la calle Florida, recibiendo en el trayecto muestras de afecto y entusiasmo de los porteños, que desde las aceras y balcones hacían llegar sus ramilletes de flores y su vítores. Ante este recibimiento Nordenskjöld manifestó: 


"Si es cierto, como se ha dicho algunas veces, que el Interés producido por una empresa de verdadero valer da la medida de la cultura de los pueblos, constituida esta manifestación seguramente una prueba del excelente estado en que se encontraba el pueblo argentino".


Foto: ©Proyecto Antártida Docentes Escobar, fotos legadas por la familia de Julián Irizar a este equipo docente y forma parte de la Muestra Fotográfica que exponemos en nuestras Jornadas de Disertación.



El 9 de diciembre en el teatro Politeama Nordenskjöld concluyó su disertación dedicando algunas palabras a la expedición de la Uruguay:

"Esta expedición de la Uruguay, la primera que ha salido del hemisferio sur, no será la última que la Argentina mande"

Y se refirió a Sobral con estas palabras:

"En el teniente Sobral ya poseen ustedes una persona que está al corriente de todas las cuestiones que un explorador de las regiones polares del sur necesita conocer".


Durante la presidencia del General Julio Argentino Roca se daban las condiciones para que nuestro país pudiera intervenir más activamente en el quehacer científico y se ocupara de colaborar en el avance general de la ciencia. Argentina cooperó con los científicos europeos dispuestos a explorar e investigar en esas frías regiones; la instalación del observatorio en el grupo de las islas de Año Nuevo y el rescate a la expedición sueca fueron ejemplos de ello.


El Dr. Bruce, quien había estado efectuando actividades oceanográficas y meteorológicas en el Atlántico Sur, había invernado en las islas Orcadas del Sur durante el año 1903 y había dejado, a fines de ese año, en la isla Laurie una pequeña dotación mientras él regresaba a bordo de su buque Scotia para repararlo y reaprovisionarse en Buenos Aires a fin de luego regresar para realizar otras actividades en el mar de Weddell.




Foto: Dr. Bruce ©Diario de la Estafeta Postal 2015

En Buenos Aires tomó contacto con los oficiales de la Marina argentina; la llegada de Sobral y los expedicionarios suecos, el clima que aquí se vivía luego del histórico rescate inclinaron al doctor Bruce, jefe de la expedición antártica escocesa, a pensar que nuestro país podía continuar con las observaciones iniciadas por sus hombres en la Isla Laurie, (la actual Orcadas del Sur).

Bruce se dirigió al Jefe de la Oficina Meteorológica del Ministerio de Agricultura, Gualterio Davis y le ofreció al gobierno que se hiciera cargo de la estación meteorológica establecida en la isla Laurie, para que se continuaran los estudios iniciados por ellos en ese año de 1903. Le estaba vendiendo al Gobierno argentino la instalación de Omond House, a la que él había bautizado así en honor de uno de los organizadores de la expedición, el depósito de instrumental y los aparatos de observación, todo por la suma de cinco mil pesos moneda nacional; sólo ponía una condición y era que dicha venta no se hiciera pública, que figura como donación hecha por él a nuestro gobierno, en retribución por la ayuda que le prestara la Armada Nacional durante su viaje de las Orcadas a Buenos Aires, suma de dinero que necesitaba para continuar sus expediciones y pagar las reparaciones efectuadas a su buque.


Foto: Omond House ©Base Orcadas. Archivo Histórico

Davis valoró la importancia de continuar con las observaciones comenzadas por los escoceses, sumamente útiles desde el punto de vista práctico y de interés científico, tal como se comprobó una década después. Por lo cual se entrevistó con el subsecretario del Ministerio de Agricultura Dr. Carlos Ibarguren; ambos valoraron la importancia que tendría para nuestro país no sólo el interés científico sino también político el establecimiento permanente de una instalación oficial del gobierno en lo que entonces se llamaban "mares australes de la República". 

Rápidamente y de acuerdo con la conciencia que estaba aumentando en la República, el presidente Roca firmó un decreto el 2 de enero de 1904 por el cual se autorizó al Jefe de la Oficina Meteorológica Argentina a hacerse cargo de la instalación ofrecida por el Dr. Bruce, con personal designado del Ministerio de Agricultura y el que posteriormente pudiera suministrar el Ministerio de Marina. 

El decreto decía lo siguiente:

"Considerando que es de alta conveniencia científica y práctica extender a dichas regiones las observaciones que se hacen en la isla de Año Nuevo y en el Sur de la República,

"El presidente de la Nación Argentina decreta:

"Artículo 1º. Autorizase al jefe de la Oficina Meteorológica Argentina para recibir la instalación ofrecida por el señor William S. Bruce en las islas Orcadas del Sur y establecer un nuevo observatorio meteorológico y magnético en las mismas.

Artículo 2º. El personal se compondrá de los empleados que el Ministerio de Agricultura designe y de los que posteriormente pueda suministrar el Ministerio de Marina.

Artñiculo 3º. Anualmente serán reemplazados dichos empleados por los que designe para relevarlos y que conduciría un buque de la Armada.

Artículo 4º. La asignación de sueldos y viáticos para los que no los tengan determinado por el presupuesto, así como los demás gastos requeridos, serán determinados por el Ministerio de Agricultura e imputados al ítem correspondiente del presupuesto general.

Artículo 5º. Comuníquese, publíquese y dése al Registro Nacional.


Julio Argentino Roca - Wenceslao Escalante"


Junto con el observatorio se instaló también la primera oficina de correos que funcionó en la Antártida en forma permanente, siendo el primer jefe el señor Hugo Acuña, miembro de la dotación, con apenas 18 años de edad; fue designado para esta tarea por el entonces director general de Correos y Telégrafos de la Nación don Manuel García Fernandez y se lo proveyó para tal fin de una valija postal con formularios del correo nacional y un matasellos para inutilizar las estampillas argentinas utilizadas por el personal del observatorio. El autor de esta iniciativa fue Francisco P Moreno.
Hugo Acuña fue quien izó por primera vez nuestro pabellón nacional en Orcadas. 




Foto: Hugo Acuña ©Diario de la Estafeta Postal 2015


El 21 de enero, zarpó el Scotia hacia las Orcadas con la primera comisión meteorológica argentina compuesta por tres hombres de la gente experimentada del Dr. Bruce y los argentinos Edgar C. Szmula, empleado en la Oficina Meteorológica Argentina; Hugo A Acuña, perteneciente a la División de Ganadería y Luciano H Valette, de la Oficina de Zoología del Ministerio de Agricultura. Este personal trabajaría bajo la dirección del señor Roberto Mossman, miembro de la expedición escocesa, que de ese modo haría una nueva invernada en la isla, junto con William Smith, que quedaría como cocinero de la comisión argentina.

Foto: Valette con esquíes  ©Diario de la Estafeta Postal. 2015
Foto: Hugo Acuña ©Diario de la Estafeta Postal. 2015


El 14 de febrero de 1904 el Scotia llegó a la isla Laurie y el 19 se efectuó la ceremonia de traspaso de las instalaciones, enarbolándose la bandera nacional junto a la escocesa hasta el 22 de febrero en que fue arriada ésta al zarpar el Scotia. 

Hugo Acuña en su libro "Diario del Estafeta Postal" relata los hechos que sucedieron ese 22 de febrero de 1904:

Febrero 22: A la madrugada se llevaron a bordo un lobodón chico que apareció días pasados. Se colocó en amemómetro. Por la mañana desembarcó el Dr. Bruce y el Sr. Wilton vinieron a buscar lo que les faltaba embarcar.

A las 12 m. partió el "Scotia", da la vuelta para pasar por el estrecho de Washington, a las 3 p.m. lo divisamos cruzando entre Saddle y Bernett cap. y poco tiempo después pierdiose de vista, ya quedamos completamente abandonados, no veremos ningún otro barco hasta que nos vengan a buscar.

Esta noche se leyó un poco y a las 10 me voy a la cama. 

A las 8 1/2 a.m. el "Scotia" levantó bandera, nosotros izamos la argentina a tope y seguida la escocesa, a las 11 a.m. se quita ésta quedando solo la argentina. 




A partir de ese 22 de febrero y por los siguientes 40 años nuestro país fue el único con presencia activa en la Antártida, y el observatorio de la Isla Laurie jamás dejó de funcionar y aportando datos valiosos al mundo. 

En el año 1974 la Nación bajo la Ley Nº 20.827/74 publicada en el Boletín Oficial 23.043 del 25 de noviembre de 1974 se instituyó como Día de la Antártida Argentina el 22 de febrero de cada año, mencionando que ese día se izará al tope la bandera nacional en los edificios públicos de la Nación y se realizarán actos alusivos a nuestros irrenunciables derechos de soberanía sobre la Antártida Argentina en todos los establecimientos educacionales. 


Foto: Base Orcadas febrero 2016 ©Capitán de Corbeta Daniel Manino - Jefe Base Orcadas 2016

Llevamos 113 años con presencia ininterrumpida en la Antártida, y todavía los argentinos desconocen en su mayoría nuestra historia y nuestra actividad presente en la Antártida. 

Lamentablemente el 22 de febrero las escuelas se encuentran en el período de vacaciones de verano, por lo cual el tema no se trata y al iniciar el ciclo lectivo, son tantas las actividades de inicio que no se repara en las fechas importantes del mes anterior, pero lo que es peor aún, el tema no se enseña porque el docente lo desconoce, o carece de material para preparar sus clases y desarrollarlo. 

En la Provincia de Buenos Aires, la Antártida aparece como tema a desarrollar en la Ley Provincial y a partir de la instauración del mapa bicontinental en el año 2010, dicha ley le otorga mandato a la Dirección General de Escuelas y Cultura para que "capacite" a los docentes de la Provincia de Buenos Aires, sobre la importancia del Continente Antártico, pero sin embargo esto no se cumple. 

Nuestro Proyecto Educativo de las Jornadas de Disertación sobre la Antártida que organizamos un grupo de docentes de la Ciudad de Escobar, en la Prov. de Buenos Aires, ha sido pionero en este tema, comenzamos en el año 2008, y sin embargo, no nos resulta fácil llevar nuestras Jornadas a los docentes y a las escuelas, el mismo sistema educativo pone las trabas; pero, a pesar de ello, poco a poco más docentes y más alumnos comienzan a descubrir el continente antártico y poco a poco se da el tema en el aula; llevamos a la fecha 9 años en el camino de difundir en las escuelas sobre la Antártida en general, pero fundamentalmente sobre el quehacer argentino en el continente blanco.

Mucho camino hay para recorrer aún, mucho más para aprender, este espacio pretende humildemente colaborar en la difusión, pero se necesita que el mismo sistema educativo, tanto en Buenos Aires como en el resto del país colabore en la enseñanza y difusión, porque serán las generaciones venideras las que tendrán que reclamar lo que es nuestro cuando venza la protección con la que cuenta la Antártida a través del Tratado Antártico. 


Y para eso, nuestras generaciones necesitan conocer, saber y aprender de qué se trata y cuál es su importancia.

Foto: Base Orcadas 2015 ©Teniente de Navío Juan Manuel Garita - Jefe Base Orcadas Dotació 2015




Los primeros días de marzo del pasado 2016 pude visitar la Isla 25 de Mayo, en las Shetland del Sur, relativamente cerca de Orcadas, 

Pisar suelo antártico genera un magnetismo y un encanto a la vez, son sensaciones inexplicables que se sienten, la atracción que genera el continente blanco es como un imán, tan potente que cuando el avión despega, emprendiendo el regreso es inevitable que las lágrimas fluyan. 



La camaradería que reina hace que el visitante se sienta como en casa y eso que mi visita fue a bases de otros países y no así a nuestra Carlini; llegar de visita en pleno relevo de dotaciones de 8 de las 9 bases que se hallan en la isla, es ver gente que llega, gente que se va, abrazos, lágrimas, alegría, la logística en pleno fluir y contra reloj porque se cerraba la ventana climática. 

Pero no obstante al recambio y el movimiento que ésto genera en cada base, la calidez para recibir al que llega está presente; el que llega por primera vez contempla el paisaje, quiere preguntar, quiere saber de tal o cual cosa, pero tiene al frente a personas que hablan distintos idiomas, entonces uno necesita dejar de lado su idioma nativo y el inglés pasa a ser la lengua con la que uno necesita manejarse y si encuentra a alguien que habla español es cambiar el chip para seguir preguntando, recorriendo y conociendo. Aunque a veces el idioma universal tampoco pueda ser utilizado, cuando el interlocutor habla ruso y sólo ese idioma, entonces, el ingenio puede más y el lenguaje de señas cobra sentido y se torna de mucha utilidad para comunicarse con el otro. La hospitalidad no se ve afectada por estos pequeños detalles. Todas estas situaciones me tocó vivenciar, pero además tuve un guía, el mejor guía, que me llevó a conocer la isla que ya es su sugunda casa, el explorador antártico chileno que más sabe de la Antártida, Alejo Steading, y mi visita a la Antártida fue completa, más no podía pedir. 




Hay un lema conocido en el mundo antártico que dice: "no se puede amar lo que no se conoce"

Que este lema no se convierta en ego para marcar la diferencia del ser "Antártico" sobre el que no lo es. 

Que ese lema sea una bandera para que aquellos que han tenido la posibilidad de pisar suelo antártico, trabajar, investigar, vivir por el tiempo que duró la invernada, brinden su conocimiento a las generaciones venideras, los niños, los jóvenes, a los adultos, a las pesonas mayores, para que sepan sobre ella, sembrándoles el gustito por querer saber más, transformándose en distribuidores de ese saber, de la importancia que tiene la Antártida para el clima del mundo y que hay que cuidarla. 

Que nuestra historia antártica no sea olvidada, ni tergiversada, acomodándola al antojo de cada uno según de quien descienda, o por cuya historia uno haya conocido y nos guste más o creamos que es la más importante.. Poseemos una rica historia antártica y cada uno quienes la construyeron merecen el mismo respeto y valor histórico según la época en la que le tocó vivir. 

"Nadie puede amar lo que no se conoce" y aquellos que son llamados "Antárticos" tienen la gran misión de hacer conocer a través del relato, qué hacemos los argentinos en la Antártida, para que puedan amarla. Ésa es la misión del antártico, o debería serlo, dejando el ego a un costado. 

De otro modo seguiremos contando los años de presencia y nada más, sólo seremos los primeros, nadie nos quitará ese ito histórico, pero los que vinieron después se habrán ocupado de hacer conocer, amar y defender. 

Antártico" es mucho más que un título, o un linaje, una condición de ser.

Señores, ser "Antártico" es brindar a otros las vivencias, lo que uno aprendió de ella, a esos otros que serán los encargados de tomar la posta cuando uno no ya esté más en este mundo. 




Lic. Dora E. Gerez
Proyecto Antártida
Docentes - Escobar
Prov. de Bs As. Argentina














Fuente Bibliográfica:

Los Tiempos de la Antártida. Historia Antártica Argentina. Ricardo Capdevila - Santiago Comerci. Editorial: Museo del Fin del Mundo. 2013

Cuatro años en las Orcadas del Sur. Jose Manuel Moneta. Ediciones Peuser.1958

Historia de la Antártida. Adolfo Quevedo Paiva. Editorial Argentinidad.  2012

La Antártida Argentina. Caja Nacional de Ahorro y Seguro. Colaboraciones para el docente Nº 8. Para nivel secundario. 1987

Diario del Estafeta Postal. Hugo Acuña. Pionero de la Soberania Argentina en la Antártida. Centro de Documentación Patagónica Departamento de Humanidades Universidas Nacional del Sur.1982.

Diario del Estafeta Postal Primer Argentino en Izar la Bandera Argentina en la Antártida. Museo Marítimo de Ushuaia Edición 2015

El Alferez Sobral y la Soberanía Argentina en la Antártida. Laurio Destefani. Instituto de Publicaciones Navales. 1974

Las Expediciones Antárticas. Boletín del Centro Naval. Número 836 Mayo/Agosto 2013

viernes, 27 de enero de 2017

QUÉ SE HACE CON LOS RESIDUOS QUE SE GENERAN EN LA ANTÁRTIDA?

Buenos Aires,  25 de enero 2017



La Basura que se genera en la Antártida: ¿qué se hace con ella?


Foto: Agenda Antártica

Los residuos generados por las diversas actividades humanas que se desarrollan en la Antártida pueden ocasionar innumerables impactos ambientales si no son tratados convenientemente y deben ser  traídos al continente para su posterior tratamiento.

A lo largo del último siglo, las actividades humanas en la Antártida se han incrementado notablemente y con el notable crecimiento de la actividad turística a partir de la década de 1980 ha aumentado potencialmente la probabilidad de producir impactos negativos sobre el medio ambiente antártico. 

Conscientes del peligro que la intervención del hombre podía generar al ecosistema antártico y sus ecosistemas dependientes y asociados, en las últimas décadas, las Partes consultivas del Tratado Antártico negociaron el Protocolo de Madrid entre 1989 y 1991.

El Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, es un acuerdo internacional que establece un marco de protección integral para el medioambiente antártico, fue firmado en Madrid el 4 de octubre de 1991 y entró en vigor en 1998, comunmente es llamado Protocolo de Madrid. 




Este Protocolo establece los principios, procedimientos y obligaciones ambientales para la protección extensa del medio ambiente tanto de la Antártida como de sus ecosistemas dependientes y asociados. 

El Protocolo, en su artículo 2, nombra a la Antártida como "reserva natural dedicada a la paz y la ciencia",  y prohíbe expresamente cualquier tipo de actividad relacionada con los recursos minerales antárticos, esta prohibición se efectúa por los próximos 50 años a partir de su firma y se aplica tanto a las actividades gubernamentales como a las no gubernamentales realizadas en la zona del Tratado Antártico. 

En el Artículo 3 del Protocolo se establecen principios básicos aplicables a las actividades humanas en la Antártida.


Foto: Agenda Antártica

El Protocolo tiene el propósito de asegurar que las actividades humanas, inclusive el turismo, no tengan repercusiones adversas en el medio ambiente antártico ni en sus valores estéticos y científicos.

El Protocolo afirma de manera categórica que todas las actividades deben planificarse y dirigirse basándose en información suficiente que permite la evaluación de su impacto eventual en el medio ambiente antártico y en el valor de la Antártida para las investigaciones científicas. 

El Protocolo de Madrid fue diseñado en torno a un conjunto central de principios medioambientales con una serie de Anexos que establecen reglas y disposiciones más detalladas. Esta metodología permite no sólo actualizar los Anexos a fin de adaptarlos a los cambios en materia de conciencia ambiental y prácticas de gestión, sino también agregar anexos a medida que surja la necesidad.

A través del Protocolo, la protección del medioambiente antártico pasó a constituir el tercer pilar del Tratado Antártico, junto con el uso pacífico y la cooperación científica internacional.

El Protocolo de Madrid cuenta con un Comité para la Protección del Medio Ambiente (CPA), un grupo de expertos cuya función es proveer asesoramiento y formular recomendaciones sobre la implementación del Protocolo, que se reúne todos los años cuando se lleva a cabo la Runión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA).

El Protocolo de Madrid posee cinco anexos referidos a:

  1. Evaluación del impacto ambiental sobre el medio ambiente
  2. Conservación de la flora y fauna antártica
  3. Eliminación y tratamiento de residuos
  4. Prevención de la contaminación marina
  5. Sistema de áreas protegidas 

El punto que nos interesa en esta nota es el Anexo 3 que se refiere a la Eliminación y tratamiento de residuos.

Este Anexo, posee 13 artículos y estipula el principio según el cual la cantidad de residuos producidos o eliminados en la Antártida se reducirá para proteger el medioambiente y otros valores antárticos. 

Su Artículo Primero establece las Obligaciones Generales, entre ellas en el punto 2 de estas obligaciones señala: "se reducirá, en la medida de lo posible, la cantidad de residuos producidos o eliminados en el área del Tratado Antártico, con el fin de minimizar su repercusión en el medio ambiente antártico y de minimizar las interferencias con los valores naturales de la Antártida, con la investigación científica o con los otros usos de la Antártida que sean compatibles con el Tratado Antártico". 

A su vez, en el punto 3 señala que: "el almacenamiento, eliminación y remoción de residuos del área del Tratado, al igual que la reutilización y la reducción de las fuentes de donde proceden, serán consideraciones esenciales para la planificación y realización de las actividades en el área del Tratado Antártico".

El punto 4 establece que: "en la mayor medida de lo posible, los residuos removidos del área del Tratado Antártico serán devueltos al país desde donde se organizaron las actividades que generaron los residuos o a cualquier otro país donde se hayan alcanzado entendimientos para la eliminación de dichos residuos de conformidad con los acuerdos internacionales pertinentes". 

En el Artículo 2 del Anexo III "Eliminación de Residuos Mediante su Remoción del Área del Tratado Antártico" señala que: "los siguientes residuos, si se generan después de la entrada en vigor de este Anexo, serán removidos del área del Tratado Antártico por los generadores de dichos residuos:

a) los materiales radiactivos

b) las baterías eléctircas


c) los combustibles, tanto líquidos como sólidos


d) los residuos que contangan niveles peligrosos de metales pesados o compuestos persistentes altamente tóxicos o nocivos


e) el cloruro de polivinilo (PVC), la espuma de poliuretano, la espuma de poliestireno, el caucho y los aceites lubricantes, las maderas tratadas y otros productos que contengan aditivos que puedan producir emanaciones peligrosas si se incineran. 


f) todos los demás residuos plásticos, excepto los recipientes de polietileno de baja densidad (como las bolsas para almacenamiento), siempre que dichos recipientes se incineren de acuarto con el Artículo 3


g) los bidones y tambores para combustible


h) otros residuos sólidos, incombustibles, siempre que la obligación de remover los bidones y tambores y los residuos sólidos incombustibles citados anteriormente no se aplique en circunstancias en que la remoción de dichos residuos, pueda causar una mayor alteración del medio ambiente de la que ocasionaría dejándolos en sus actuales emplazamientos.


Foto: Acopio de residuos Base Marambio año 2014


Se establece el marco para limpiar los vertederos terrestres creados antes de la firma del Protocolo de Madrid, así como las reglas para la eliminación de desechos de origen humano y la utilización de incineradores y a la obligación de desarrollar planes de gestión de residuos.

Algunos productos, como los bifenilos policlorados (PBC), las perlas de poliestireno expandido y los pesticidas, están prohibidos en la Antártida.


El Protocolo de Madrid establece una serie de prioridades para su tratamiento, que de acuerdo con el grado de peligrosidad, degradación o forma de disposición final los residuos se clasifican en cuatro grupos:


  • Grupo 1:  los desechos biodegradables como lo son los restos de comida, papeles, madera y trapos limpios. Este tipo de residuos puede ser evacuado o incinerado (mediante sistemas de incineración adecuados) y las cenizas resultantes deben ser evacuadas del continente antártico. 
  • Grupo 2: incluye los desechos no biodegradables como los plásticos, envases tipo tetra pack, envases y envoltorios metalizados, cauchos, esponjas y otros materiales sintéticos. 
  • Grupo 3: Compuesto por desechos peligrosos, reactivos, aceites, grasas, pinturas, elementos contaminados con desechos peligrosos (papeles, trapos, maderas, etc), pilas, baterías, cenizas provenientes de la combustión de desechos del grupo 1, etc. 
  • Grupo 4: desechos inertes tales como vidrio, latas, estructuras metálicas, chapas, tambores vacíos, restos de hormigón, ladrillos, etc. Los residuos pertenecientes a los grupos 2.3 y 4 deben ser siempre retirados del Continente Antártico. 

Las aguas residuales y los residuos domésticos de las bases pueden descargarse directamente al mar si hay capacidad de dilución y rápida dispersión. En las bases donde residan 30 o más personas deberán ser tratadas previamente, como mínimo con maceración. 


Foto: Base Esperanza - Dotación 2008 ©Gustavo Lezcano

Está prohibido incinerar desechos a cielo abierto, ni rellenar terrenos con ningún tipo de residuos, depositarlos en áreas libres de hielo o sistemas de agua dulce. 


La República Argentina, mediante la Ley Nacional 24.216 del 19 de mayo de 1993 aprobó el Protocolo de Madrid, acordado durante la XI Reunión Consultiva Especial del Tratado Antártico en 1991, el cual fuera subscripto por nuestro país el 3 de octubre de 1993 incorporándolo de esta manera a su legislación interna. 


¿Cumple nuestro país con el Protocolo de Madrid?

Desde que el Rompehielos A.R.A. "Almirante Irízar" se incendió, en abril del año 2007, al regresar de aprovisionar las bases antárticas, nuestro país debió modificar la logística antártica, además de tener que recurrir al arrendamiento de medios navales para realizar las campañas antárticas de verano. 

De este modo se inició un período de Campañas largas y Campañas cortas, a saber: 

Campaña Corta:  se realiza el aprovisionamiento a las bases antárticas en un período de 55 días, utilizando medios navales propios, además del alquiler de un buque polar para poder llegar a la base San Martín y además retirar los residuos de todas las bases argentinas permanentes y de aquellas que se abran durante el verano, con excepción de la Base Belgrano 2. El aprovisionamiento a esta base, la más cercana al Polo Sur (1.200 km del Polo Sur) se realiza mediante aerolanzamiento, así como también por aire se realiza el recambio de dotación.

Campaña Larga: se realiza el aprovisionamiento a las bases antárticas en un período que dura 75 días, (pudiéndose extender 10 días más) y para ello se requiere el uso de un Rompehielos, para poder aprovisionar la Base Belgrano 2 por dos años y retirar la totalidad de la basura acumulada en ese lapso. Con el rompehielos se arrienda también un buque polar que junto con el rompehielos llevan las provisiones necesarias, combustible y elementos vitales que serán utilizados durante la invernada; además de retirar la totalidad de la basura generada en las demás bases. 

La metodología ha sido que cada dos campañas cortas, se realice una larga, de este modo se cumple con los requerimientos necesarios para las bases antárticas y la apertura de los campamentos científicos, cumpliendo con el Protocolo de Protección del Medio Ambiente retirando los residuos que las bases generan durante la invernada. Sólo Belgrano 2 genera un promedio anual de 35 toneladas de desechos, entre los cuales un 18 a un 20 % son residuos peligrosos (clase 3).

La última Campaña Larga fue la del año 2013/2014 donde nuestro país estuvo a punto de ser denunciado debido a la acumulación de residuos en la Base Belgrano 2 dado, que en la anterior campaña larga no habían sido retirados en su totalidad. Luego vinieron dos campañas cortas, y este año 2017 era necesario el alquiler de un Rompehielos, además del buque polar para poder retirar la totalidad de la basura acumulada en estos últimos años, especialmente la basura de la base Belgrano 2, además es necesario aprovisionarla correctamente para que posea autonomía por los próximos dos años. 

Sin embargo, la actual campaña antártica de verano se está desarrollando con medios propios, el gobierno nos quiere hacer creer que está ahorrando y que en esta campaña se gastará mucho menos de lo que gastaba el gobierno anterior, sospechado de corrupción. Pero, es lo que nos quieren hacer creer..., esta campaña antártica se está realizando con medios propios, si, porque no quedó otra opción y es una campaña de "emergencia".

La actual Campaña Antártica a cargo del Secretario de Logística Antártica Walter Ceballos viene desde sus inicios sospechada de corrupción, desidia e inoperancia; de hecho la Oficina Anticorrupción tuvo que actuar debido a una denuncia realizada por la Jefatura de Gabinete para que se expida ante las irregularidades generadas en la licitación realizada para adquirir medios navales (buque polar y rompehielos).y aéreos que se emplearían en la Campaña Antártica. 

Con un presupuesto fechado en el mes de abril de 552.003.173,40 millones de pesos, (unos 36 millones de dólares) el Ministerio de Defensa autorizó el acto licitatorio, la disposición del Ministro de Defenza que autoriza el uso de ese presupuesto y a la ejecución de un acto licitatorio para alquilar medios en caso que el Rompehielos "Almirante Irizar" no pueda cumplir funciones.

Con el presupuesto aprobado de 552 millones de pesos se lanza la licitación, pero luego de aprobado el presupuesto, en un memo de Walter Ceballos a su segundo Lic. Marcos Ochoa, el Secretario de Logística Antártica, deja sin efecto la planilla estimativa de gastos del presupuesto aprobado y adjunta otra planilla con nuevos topes: 12.501.719 millones de pesos (recibiendo la carga en el Puerto de Buenos Aires) y otra opción con una suma de 12.541.719 millones (muy similar) si los barcos salen del Puerto de Buenos Aires y hacen carga también en Puerto Belgrano, mas 5 millones de dolares para el alquiler de un rompehielos. Establece así un tope de 270 millones de pesos unos 17.5 millones de dolares el monto a gastar para el alquiler de los medios navales y aéreos para la Campaña Antártica de Verano 2016/2017. Ceballos estaría "ahorrando" 290 millones de pesos del dinero aprobado para dicha licitación, pero Ceballos no hace público en qué utilizaría el dinero que ahorra.

Finalmente, la licitación internacional N°40/2016 para alquilar un buque polar y un rompehielos fue declarada fracasada, porque un mes antes de la apertura de los pliegos Walter Ceballos decide unilateralmente reducir el presupuesto que ya estaba asignado, reduciéndo un 30% del mismo; de esta manera el Secretario de logistica antártica cambió las reglas del juego. Al momento de la apertura de los sobres, de las cuatro empresas que participaron, 3 quedan afuera por no reunir los requisitos necesarios y una, la que reunía los requisitos solicitados queda afuera por ofertar por encima del presupuesto, un presupuesto que el mismo Ceballos bajó unilateralmente; operación que ya estaba planeada de antemano?, el objetivo era direccionar un fracaso de licitación para así tener vía libre para realizar contrataciones directas?. 

Ceballos da a conocer oficialmente que no va a gastar más de 20 millones de dolares; pero, cabe aclarar que toda licitación tiene por ley un 20% de asignación extra, esto es, 24 millones de dólares, para afrontar los gastos. ¿Cuánto ofertó la empresa que reunía las condiciones técnicas?. La empresa pasó un costo de 25 millones de dolares, o sea, 1 millón por encima de lo que Walter Ceballos se autoimpuso gastar del presupuesto de 36 millones de dolares aprobados por el Gobierno,

Luego de la apertura de los pliegos de la licitación y declarar fracasada se lanzó a la búsqueda, vía contratación directa Estado a Estado, un rompehielos, está contemplado en la ley, pero el decreto 893 establece que ante una contratación directa por urgenica, el oferente no está obligado a presentar ni garantía ni requisitos técnicos y a su vez, es una operación poco transparente, dado que no queda claro lo que se paga, dando lugar a toda sospecha. 

Al dictaminar la licitación fracasada Ceballos buscó alquilar en forma directa un rompehielos ruso, comunicándose directamente a través de un memo, con el Ministerio de Transporte ruso pidiendo alquilar un rompehielos con opción a compra, (buscó alquilar en forma directa el mismo barco que rechazó en la licitación por excederse del presupuesto). Pero, cabe una pregunta..."no era que no alcanzaba el presupuesto? pero no obstante pretenden comprar un rompehielos, ¿y el Irízar?. Como los barcos rusos son del Estado, también buscaron en Estonia.

Ante la negativa obtenida por el gobierno ruso, probó suerte en Sudáfrica buscando contratar un barco radiado en el año 2012, sin autorización de nuestro gobierno, el Aghulas I, barco que había sido presentado en la licitación declarada fracasada, y que no había pasado la evaluación de la comisión técnica evaluadora. Quiso de esta forma alquilar un barco, con opción a compra, que no estaba en condiciones para navegar y que tampoco tenía autorización del gobierno para hacerlo; además que no había sido cerrado el proceso administrativo del llamado a licitación. 

Al caerse esta iniciativa, Ceballos no le quedó otra que poner en funcionamiento el Plan C, la campaña antártica pasó a realizarse con medios propios, siendo ésta una campaña de emergencia.

Se realizará con medios navales como el Canal de Beagle, que no cuenta con habilitación para navegar en aguas antárticas; el San Blas, que no posee tripulación y dos remolcadores comprados a rusia en el año 2014, que arribaron al país a fines del 2015, que si bien posee el casco reforzado, no poseen bodegas para llevar la carga, por lo que su capacidad para trasladar lo necesario a las bases antárticas es limitada.

Se le dijo a los medios periodísticos que nuestro país realizará la campaña con medios navales propios y que se aprovisionará a la base Marambio realizando un puente aéreo, con 120 vuelos en los cuales se llevará el combustible necesario y  víveres. "Los Hércules", deben trasladar 3.256 tambores de gasoil antártico, 600 tambores de combustible aeronáutico JP1, 50 tambores de diversos lubricantes y otros 300 metros cúbicos de materiales, unas 193 toneladas; más de 900 horas de vuelo, con un costo de 82 millones de pesos. El costo de la hora de vuelo de un avión Hércules es de 180.000 pesos. Pero, cuántos Hércules están con capacidad operativa? ¿cuánto es el gasto total de esos 120 vuelos, con ese costo por hora que demanda poner en vuelo un C-130?

El Ministerio de Defensa debió aprobar un refuerzo del presupuesto destinado a aumentar la cantidad de días de navegación de los medios navales a utilizar: el Canal de Beagle, (encargado de trasladar todas las cargas hasta el puerto de Ushuaia), el San Blas y dos de los transportes rusos que llegaron al país a fines del 2015, pero que tienen la habilitación para navegar vencida.

Esta Campaña Antártica de verano se desarrollará durante 130 días y participarán 1.800 hombres y mujeres entre personal civil y militar, empleándose medios aéreos y navales que pertenecen a las Fuerzas Armadas.

Para abastecer a la Base Belgrano 2, se realizó una contratación directa N° 62/2016, la empresa Antartic, Logistics & Expeditions (ALE) fue quien ganó la licitación, (la que no se hizo publica), debío salir mediante un "acto administrativo de servicio logístico", pero no fue así, sino que se hizo por EMCO, a través de dos unidades de compra, donde se pagó 1.300.000 millones de dólares por el relevo del personal, a lo que hay que sumarle los 4.600.000 millones de dolares por el aerolanzamiento para aprovisionar la bases y sumado al 1.300.000 millones de dolares para retirar parcialmente los residuos, clase 2. Esto suma unos 7.200.000 millones de dólares, cuando en la licitación caída el alquiler ofertado de un rompehielos costaba 6 millones de dólares y además de abastecer a todas las bases, garantizaba traer la totalidad de los residuos generados y los acumulados en Belgrano 2. .


Foto: Relevo base Belgrano 2 Dotación 2017 ©Ministerio de Defensa

Cabe una aclaración con respecto a los aerolanzamientos y es que la carga lanzada no es recogida en su totalidad, dado que cae en un área determinada donde posteriormente la dotación debe ir a buscarla; una tarea que demanda esfuerzo, donde hay que encontrar la carga lanzada para luego trasladarla a la base, una tarea que lleva mucho tiempo, generalmente toda la invernada y que debido a la nieve que la tapa, mucha de la carga lanzada se pierde.


Foto: Aerolanzamiento Campaña Antártica de Verano 2013/2014



Según la nota publicada en el diario Ámbito Financiero del 25 de enero, sólo se retirará de Belgrano 2 un 25% de los residuos existentes en la base desde el año 2014; los cuales serán cargados en tractores de nieve, hasta la zona de aterrizaje del avión (Blaster BT-67, DC3), ubicada a 10 km de la base; los mismos serán cargados al avión, y trasladados hasta el Glaciar Unión, base logística, turística y de operaciones de la empresa ALE, en la Antártida, unas 3 hs de vuelo; posteriormente llevará 4 horas más  para que el avión llegue hasta Ushuaia, Tierra del Fuego, donde descargará los residuos. (Diario Ámbito Financiero 25 de enero 2017).

Según el diario Ámbito Financiero, la Base Belgrano 2 genera 35 toneladas anuales, donde el 18 al 20 % son residuos peligrosos, (los cuales no serán retirados), por lo que hay por lo menos 105 toneladas de Basura acumulada desde el 2014 en la base y sólo será sacada del continente un 25% de la misma, pero la de categoría 2, en viajes donde en cada uno se trasladarán 5 toneladas por vez y el resto de la basura?, no se está sacando de la base los residuos peligrosos (clase 3), ningún tipo de residuo debe acumularse más de 3 años, Belgrano 2 tiene 105 toneladas de residuos acumuladas desde el año 2014, claramente no se está cumpliendo con el Protocolo de Madrid. Pero debemos destacar que hubo "voluntad" de retirar los residuos generados en Belgrano 2, ya que casi al mismo tiempo que se buscó alquilar con opción a comprar un rompehielos ruso, la misma persona que envió el memo a los rusos, se comunicó con nuestros amigos ingleses, los de Research Ships British Antártic Survey para realizar el retiro en conjunto con quienes abastecen a la base Haley, vecina a Belgrano 2; es obvio que no prosperó el manotazo de ahogado.


Foto: residuos retirados de Belgrano 2 llegando a Ushuaia

En una nota a Telam el Secretario de logística antártica Walter Ceballos declaró que esta campaña antártica tenía un costo inicial de 1.200 millones de pesos, (75.228.millones de dólares), y sería 100% realizada con medios propios; pero que estima que lo hará con 900 millones de pesos (56 millones de dólares). Pero el Secretario de logística antártica Ceballos, no cuenta que contrató a una empresa extranjera para realizar el aprovisionamiento y relevo de Belgrano 2 y que son 1.800 el personal de las Fuerzas Armadas que participan de la Campaña Antártica, con un sueldo por mes (plus antártico mensual) de $32.000, la mayoría trabajará dos meses como mínimo lo que suma un gasto en personal de 100 millones de pesos., los cuales no está en duda que se lo merecen, pero la duda es si se los pagarán. 

Si sumamos los costos totales, me pregunto... ¿dónde está el ahorro que Ceballos dice que hará este año con la Campaña Antártica?, finalizando casi el mes de enero el Ministerio de Defensa publicó en estos días que se lleva realizado el 21% del abastecimiento a las bases antárticas argentinas. Los remolcadores rusos, van y vienen a la Antártida, llevando la carga que por su capacidad pueden, lo que implica mas gasto de combustible, si bien está "contemplado" en el gasto, a cuánto ascienden ya los gastos de esta campaña antártica de verano?, queda un poco más de un mes antes que los hielos comiencen a cerrarse, podrán terminar el abastecimiento? ¿cuánta basura lograr retirar de las bases? y lo que es mas preocupante, ¿tendrán las dotaciones el combustible suficiente para invernar?. Nada se dijo de cuánto se pagó este año el tambor de gasoil antártico, el año pasado se pagaron 16 millones de pesos en sobre precios por el combustible antártico, este año nada se dijo, pero ese es tema para otra publicación.




Lic. Dora E. Gerez
Proyecto Antártida
Docentes
Escobar 
Prov. de Bs As. 
Argentina